Original
Negacionismo Post-COVID: Un Análisis de Conglomerados en Función del Malestar Emocional y Rasgos de Personalidad
Lilia Mestas Hernández(1 y Fernando Gordillo León(2
1) Facultad de Estudios Superiores Zaragoza. Universidad Nacional Autónoma de México. Departamento de Psicología
2) Universidad de Salamanca. Departamento de Psicología Básica, Psicobiología, y Metodología de las Ciencias del Comportamiento
Ansiedad y Estrés, (2026), 32(1), 11-18
https://doi.org/10.5093/anyes2026a2
https://www.ansiedadyestres.es
Bibliography reference
INFORMACIÓN DEL ARTÍCULO
Recibido el 5 de Junio de 2025
Aceptado el 3 de Noviembre de 2025
RESUMEN
El negacionismo durante la pandemia por COVID-19 tuvo un impacto negativo en la adherencia a las normas de prevención y contribuyó a la confusión en torno a la información sanitaria. En la etapa post-COVID-19, se mantiene latente esta actitud ante la pandemia, que puede reactivarse como un mecanismo de defensa ante nuevas situaciones de emergencia sanitaria. Por esta razón sería útil estudiar el perfil psicológico de las personas que manifiestan una mayor tendencia hacia el negacionismo. El presente estudio tuvo como objetivo identificar perfiles psicológicos diferenciados en función del pensamiento negacionista, el malestar emocional (estrés, ansiedad, depresión) y los rasgos de personalidad (neuroticismo, extraversión). Se aplicó un análisis de conglomerados jerárquico a una muestra de estudiantes universitarios mexicanos, obteniéndose tres perfiles diferenciados. El primero, Negacionista - Estable, presentaban niveles de negacionismo significativamente superiores a los otros dos grupos, con valores en malestar emocional y neuroticismo cercanos a la media. El segundo, Extrovertido - Estable, presentaba menores niveles de malestar emocional y neuroticismo, y mayores niveles de extraversión respecto al resto de los perfiles. Por último, el tercer perfil, Neurótico - Vulnerable, se caracterizaba por presentar los niveles más altos de malestar emocional y neuroticismo. Los resultados destacan la relevancia de considerar el negacionismo como parte de un patrón psicológico vinculado a rasgos de personalidad y patrones afectivos, con implicaciones en contextos de emergencia sanitaria. Además, se advierte la necesidad de implementar estrategias de prevención en salud mental, orientada a perfiles específicos ante situaciones sociales con alta demanda emocional.
PALABRAS CLAVE
Ansiedad
Depresión
Estrés
Negacionismo
Personalidad
Post-COVID Denialism: A Cluster Analysis Based on Emotional Distress and Personality Traits
Ansiedad y Estrés, (2026), 32(1), 11-18
https://doi.org/10.5093/anyes2026a2
https://www.ansiedadyestres.es
Bibliography reference
ABSTRACT
Denialism during the COVID-19 pandemic had a negative impact on adherence to preventive measures and contributed to confusion surrounding health information. In the post-COVID-19 stage, this attitude toward the pandemic remains latent and could be reactivated as a defense mechanism in response to new public health emergencies. For this reason, it would be useful to study the psychological profile of individuals who show a greater tendency toward denialism. The present study aimed to identify differentiated psychological profiles based on denialist thinking, emotional distress (stress, anxiety, depression), and personality traits (neuroticism, extraversion). A hierarchical cluster analysis was conducted with a sample of Mexican university students, identifying three distinct profiles. The first profile, Denialist – Stable, showed significantly higher levels of denialism compared to the other two groups, with average levels of emotional distress and neuroticism. The second profile, Extraverted – Stable, exhibited lower levels of emotional distress and neuroticism, and higher levels of extraversion than the other profiles. Lastly, the third profile, Neurotic – Vulnerable, was characterized by the highest levels of emotional distress and neuroticism. The results highlight the importance of considering denialism as part of a psychological pattern linked to personality traits and affective tendencies, with implications in public health emergency contexts. Furthermore, the need to implement mental health prevention strategies tailored to specific profiles is emphasized, particularly in emotionally demanding social situations.
KEYWORDS
Anxiety
Depression
Stress
Denialism
Personality
Introducción
La pandemia por COVID-19 no solo desencadenó una crisis sanitaria global, también generó un aumento significativo de los trastornos emocionales en la población. En México se reportaron niveles moderados de ansiedad en el 45.38 % de la población y de depresión en el 32.13 %, con una mayor prevalencia en mujeres (Mestas et al., 2021). Estos hallazgos coinciden con la revisión sistemática de Hernández-Díaz et al (2022), donde se concluye que el impacto del COVID-19 en la salud mental de la población mexicana fue considerable, identificando al sexo femenino y la juventud como factores de riesgo para el desarrollo de trastornos emocionales, como la ansiedad y la depresión. Además, las estrategias de afrontamiento pasivas, como la autofocalización negativa, fueron los principales predictores de este tipo de trastornos (Mestas et al., 2021), mientras que las estrategias de afrontamiento adaptativas, como la reevaluación cognitiva, se mostraron predictoras de un estado emocional positivo (Gaeta et al., 2022).
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud estimó un incremento del 25 % en los síntomas de ansiedad y depresión durante el primer año de la pandemia (WHO, 2022). Aunque en un primer momento la crisis sanitaria intensificó los síntomas relacionados con la ansiedad y el estrés, investigaciones más recientes señalan que, a largo plazo, la infección por COVID-19 no necesariamente se asocia con una mayor prevalencia de trastornos mentales. Estudios como el de Bourmistrova et al. (2022) indican que la incidencia de ansiedad, depresión, trastorno por estrés postraumático (TEPT) y trastornos del sueño en personas recuperadas tiende a estabilizarse a niveles comparables con los de la población general. Sin embargo, la literatura científica ha documentado diferencias individuales significativas en los procesos de recuperación psicológica posteriores a la infección por COVID-19. En particular, la resiliencia y el apoyo social han sido identificados como factores protectores de relevancia para la salud mental, al atenuar la vulnerabilidad emocional frente al estrés derivado de la pandemia (Li et al., 2021). Asimismo, diversos estudios han señalado que variables disposicionales, como los rasgos de personalidad y la inteligencia emocional, se asocian con la adopción de conductas de prevención y afrontamiento en contextos de emergencia sanitaria (e.g., Santirocchi et al., 2024).
Estos resultados subrayan la vulnerabilidad de ciertos grupos con características psicológicas particulares que podrían presentar un mayor riesgo de desarrollar síntomas de ansiedad, depresión y estrés en contextos de alta demanda emocional, como lo fue la pandemia por COVID-19. La identificación de estos grupos en contextos no críticos, así como la consideración de variables actitudinales como el negacionismo —capaz de modular la intensidad y eficacia de variables ampliamente estudiadas hasta la fecha—, y constructos estables, como la personalidad, podría contribuir a mejorar las estrategias de prevención sanitaria.
La negación ha sido conceptualizada como un proceso inconsciente cuyo objetivo es impedir la toma de conciencia de estímulos percibidos como inaceptables o amenazantes; en otras palabras, constituye una estrategia cognitiva de afrontamiento que pospone temporalmente la confrontación con las implicaciones de una situación adversa mediante el rechazo de su realidad (Lazarus & Folkman, 1984). Durante la pandemia por COVID-19, este mecanismo psicológico fue empleado por un número considerable de personas, en ocasiones junto con otros mecanismos defensivos como la racionalización o la proyección, con el propósito de preservar el equilibrio emocional y mitigar el impacto psicológico del contexto de crisis (Altwaijri et al., 2022; Ciacchella et al., 2022). Algunas personas negaron la amenaza del virus como una estrategia para afrontar el estrés, aunque esta respuesta tuvo consecuencias negativas, especialmente en lo que respecta a la adherencia a las medidas de prevención, incrementando así el riesgo para su salud (Salone et al., 2021).
En concreto, el negacionismo científico dentro del contexto del COVID-19, supone la negativa a aceptar el consenso científico y la evidencia empírica disponible respecto a la enfermedad. Este fenómeno se apoya en mecanismos como la difusión de teorías conspirativas, el sesgo en la selección de información, la confianza en supuestos expertos sin respaldo académico y el uso de falacias lógicas (Mlozniak et al., 2023). A diferencia del escepticismo científico saludable —que implica una evaluación crítica y fundamentada antes de aceptar afirmaciones—, el negacionismo se concibe como un continuo más que como una categoría dicotómica. Puede estar motivado por la necesidad de gestionar emociones intensas o evitar el malestar, especialmente cuando las personas sienten que han perdido el control sobre la situación (Jylhä et al., 2023). Además, el negacionismo ha sido vinculado con diversas variables psicológicas y sociales, como el estilo cognitivo, la orientación política, la pertenencia a ciertas identidades sociales y el consumo de determinados medios de comunicación (Rothmund et al., 2022). En paralelo, las creencias conspirativas se han asociado con rasgos como el pensamiento mágico, la paranoia, el narcisismo y una menor capacidad cognitiva (Stasielowicz, 2022). Si bien son conceptos diferentes, las teorías conspirativas incrementan la desinformación favoreciendo posturas negacionistas, que se refuerzan mutuamente (Lewandowsky et al., 2020).
Por otro lado, la personalidad —en particular, el neuroticismo— ha demostrado ser un predictor importante del impacto psicológico de la pandemia por COVID-19 (Zhao et al., 2025). En contraste, otros rasgos como la apertura, la amabilidad y la responsabilidad se han vinculado con estrategias de afrontamiento más adaptativas y con el crecimiento postraumático, entendido como los cambios positivos que se pueden experimentar tras vivir una experiencia traumática —por ejemplo, mayor fortaleza y profundidad, nuevas prioridades— (Tedeschi & Calhoum, 1996). De igual forma, ciertas estrategias centradas en la emoción, como la reevaluación positiva, el distanciamiento o la aceptación de responsabilidad, también han favorecido el crecimiento postraumático (Shahid et al., 2025). También se ha encontrado que la personalidad influye en la percepción y procesamiento de información falsa, y afecta a la evaluación crítica del contenido informativo (Vargas et al., 2024). Además, el neuroticismo puede favorecer la vacunación si existe confianza en la solución, pero en contextos de baja confianza institucional podría aumentar las dudas por ansiedad ante la desconfianza (Vermeulen, 2024). En términos generales, cuanta más incongruencia percibían las personas entre su propia identidad o forma de ser (personalidad) y los hallazgos científicos, mayor malestar experimentaban y más tendían a negar la ciencia (Evans & Fetterman, 2021).
Además, la forma en que las personas enfrentan la enfermedad puede cambiar con el tiempo. En Rusia, por ejemplo, se observó que, al inicio de la pandemia, predominaban estrategias de afrontamiento basadas en el entorno familiar. Seis meses después, aumentaron las estrategias activas, pero también las de privación y evitación. Un año más tarde, se incrementó el uso de la negación como forma de afrontamiento (Kuznetsova et al., 2023). Estos resultados sugieren, por un lado, que existe una relación entre el negacionismo y ciertos rasgos de personalidad, especialmente el neuroticismo; y por otro, que el afrontamiento evitativo tiende a intensificarse con el paso del tiempo, al menos durante el primer año posterior al inicio de la pandemia.
En conjunto, estos estudios destacan la necesidad de comprender cómo se articulan distintas variables psicológicas como el malestar emocional, los rasgos de personalidad y el negacionismo —como estrategia de afrontamiento—, para identificar perfiles diferenciados de riesgo. Sin embargo, aún existe un vacío en la literatura respecto a cómo estas variables se integran en perfiles psicológicos concretos en el contexto post-COVID-19, teniendo en cuenta, como hemos mencionado anteriormente, que la forma en la que las personas enfrentan la enfermedad por COVID-19 puede cambiar con el tiempo. Por lo tanto, comprender estos perfiles permitiría diseñar intervenciones actualizadas y personalizadas, que incrementen la eficacia ante futuras crisis sanitarias. Por ello, el presente estudio se propone identificar y caracterizar perfiles psicológicos en adultos en el contexto post-COVID-19 durante el año 2025. Para ello, se utilizará un análisis de conglomerados que integre variables de personalidad (neuroticismo, extraversión, psicoticismo y sinceridad), malestar emocional (estrés, ansiedad, depresión) y grado de negacionismo frente al COVID-19.
Método
Participantes
La muestra estuvo compuesta por 83 estudiantes universitarios del Grado de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes participaron voluntariamente en el estudio. La edad promedio fue de 21.48 años (DT = 2.76). En cuanto al género, el 26.5 % se identificó como hombres y el 73.5 % como mujeres. Los procedimientos realizados en esta investigación siguieron los estándares éticos del comité de investigación institucional y/o nacional y con la declaración de Helsinki de 1964 y sus enmiendas posteriores o estándares éticos comparables. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación de la Universidad de Salamanca (Código 1281).
InstrumentosEysenck Personality Questionnaire Revised – Abbreviated version (EPQR-A): Se utilizó la versión abreviada, adaptada al español y validada en población hispanohablante (Sandín et al., 2002). El instrumento está compuesto por 24 ítems con formato de respuesta dicotómica (sí/no) y evalúa cuatro dimensiones de la personalidad: Neuroticismo, Extraversión, Psicoticismo y Sinceridad. La versión española ha mostrado índices de consistencia interna aceptables (alfa de Cronbach): Neuroticismo (a = .77), Extraversión (a = .78), Psicoticismo (a = .51), y Sinceridad (a = .52). En el presente estudio, la fiabilidad observada para cada dimensión fue la siguiente: Neuroticismo (a = .77), Extraversión (a = .84), Psicoticismo (a = .20) y Sinceridad (a = .31).
Escala de Estrés Percibido (PSS 14): Se empleó la versión de 14 ítems (PSS-14), adaptada al contexto mexicano por Andraca-Sánchez et al. (2025). Este instrumento evalúa la percepción de estrés experimentado durante el último mes mediante ítems con formato de respuesta tipo Likert de cinco puntos (0 = nunca, 4 = muy a menudo). La adaptación mexicana ha demostrado validez de contenido y adecuada consistencia interna (a = .767). En el presente estudio, la fiabilidad obtenida fue elevada (a = .89).
Inventario de Ansiedad de Beck (BAI): Se utilizó la versión validada para población mexicana (Robles et al., 2001). El inventario está compuesto por 21 ítems que valoran la severidad de los síntomas de ansiedad durante la última semana, con una escala de respuesta de cuatro puntos (0 = nada en absoluto, 3 = severamente). La versión mexicana ha mostrado adecuada consistencia interna (a = .83) y buena validez convergente con otros indicadores de ansiedad. En este estudio se obtuvo una fiabilidad muy alta (a = .94).
Inventario de Depresión de Beck (BDI II): Se aplicó la versión adaptada y validada en población mexicana (Rosas-Santiago et al., 2020). El instrumento consta de 21 ítems que evalúan síntomas afectivos, cognitivos y somáticos de la depresión, con opciones de respuesta en una escala de cuatro puntos (0 a 3), en función de la gravedad percibida. La versión mexicana ha mostrado una estructura factorial de tres dimensiones y una elevada fiabilidad interna. En la presente investigación, se obtuvo un coeficiente alfa de Cronbach de .91.
Cuestionario ad hoc de Negacionismo sobre la pandemia de COVID-19:
El cuestionario se elaboró teniendo en cuenta que la argumentación conspiranoica refleja el pensamiento negacionista, y por lo tanto lo caracteriza (Soler-Roca, 2022). Con el objetivo de evaluar creencias negacionistas en torno a la pandemia de COVID-19, se diseñó un cuestionario ad hoc compuesto por 10 ítems que recogen diversas teorías conspirativas ampliamente difundidas en medios digitales y redes sociales. Los participantes respondieron a cada ítem utilizando una escala tipo Likert de 10 puntos, donde 1 corresponde a “No estoy de acuerdo” y 10 a “Estoy totalmente de acuerdo”: 1. El virus del COVID-19 ha sido creado por los hombres en un laboratorio; 2. Los gobiernos utilizan la pandemia del COVID-19 para controlar a la población; 3. Hay muchas personas que han sacado provecho de la pandemia del COVID-19; 4. China ha salido beneficiada económicamente de la pandemia; 5. Las vacunas contra el COVID-19 han servido a los gobiernos para controlar a la población; 6. Los gobiernos sabían más de la pandemia del COVID-19 de lo que dijeron a la población; 7. Los Estados Unidos crearon el virus para debilitar económicamente a China; 8. Hay relación entre la implantación del 5G en telefonía móvil y la pandemia; 9. Hay un “Nuevo Orden Mundial” que ha organizado esta “pandemia” para acabar con la sobrepoblación del planeta; 10. Las vacunas contra el COVID-19 tienen microchips que se insertan en el organismo a través del ARNm. El cuestionario mostró una adecuada consistencia interna en la muestra del presente estudio, con un coeficiente alfa de Cronbach de .81, lo que indica una buena fiabilidad.
ProcedimientoLa recolección de datos se llevó a cabo durante el mes de enero de 2025. Los instrumentos fueron administrados online mediante un cuestionario elaborado en la plataforma Google Forms. El enlace fue distribuido a través de canales institucionales, con la colaboración de docentes que facilitaron su difusión entre estudiantes universitarios. Antes de responder el cuestionario, los participantes leyeron y aceptaron un consentimiento informado en el que se explicaba el objetivo del estudio, la voluntariedad de su participación, la confidencialidad de sus respuestas y el anonimato de los datos. No se ofreció ninguna compensación económica o académica por participar. El cuestionario incluyó los instrumentos mencionados previamente, presentados en orden aleatorio para evitar efectos de orden o fatiga. El tiempo promedio de respuesta fue de aproximadamente 15 minutos.
Diseño y análisis de datosEl presente estudio se enmarca en un diseño cuantitativo, no experimental, de tipo transversal y con alcance exploratorio. Su objetivo principal fue identificar perfiles diferenciados de estudiantes universitarios mediante un análisis de conglomerados jerárquico (hierarchical cluster analysis) utilizando el ward y la distancia euclídea cuadrada como medida de disimilitud. Las variables incluidas en el análisis fueron: negacionismo, malestar emocional (estrés percibido, ansiedad y depresión), personalidad (neuroticismo y extraversión). La selección de las variables y su número fueron determinadas a partir de criterios de pertinencia teórica y parsimonia, excluyendo aquellas variables con baja fiabilidad interna para reducir dimensionalidad y mejorar la estabilidad de la solución. En concreto, las variables psicoticismo y sinceridad fueron excluidas debido a su baja fiabilidad interna (índices a de Cronbach por debajo de .30). Además, la selección de variables que comparten ciertas características, como ansiedad y estrés, se realizó por su relevancia clínica y su frecuente presencia en estudios de salud mental post-COVID (véase. Bidhendi-Yarandi et al., 2025). Para comprobar la probabilidad de multicolinealidad, se realizaron análisis de correlación entre las variables negacionismo, ansiedad, estrés, depresión, neuroticismo y extraversión, obteniendo valores en todas las relaciones analizadas con un Rho < .80. Este punto de corte (.80) se utiliza habitualmente para establecer una alta correlación entre dos regresores (Mason & Perreault, 1991).
La determinación del número óptimo de conglomerados se realizó mediante la inspección visual del dendrograma y del gráfico de coeficientes de aglomeración. Una vez identificados tres conglomerados mediante análisis jerárquico, se realizaron comparaciones post hoc para analizar las diferencias específicas entre los grupos en las variables que mostraron diferencias significativas. Teniendo en cuenta que las variables no cumplían los supuestos de normalidad y homocedasticidad, se utilizaron pruebas no paramétricas. En concreto, se aplicó la prueba de Kruskal-Wallis para determinar las diferencias entre los grupos, mientras que, para las comparaciones por pares entre conglomerados, se utilizó la prueba de U Mann-Whitney, con corrección de Bonferroni para el control del error tipo I (a corregido = .05 / 3 = .017). Para cada comparación se reportó el valor de Z, el valor de p y el tamaño del efecto (r = |Z| / vN).
Resultados
Descriptivos de las variables
En la Tabla 1 se presentan las medias, desviaciones típicas, y los valores mínimo y máximo de las variables relacionadas con negacionismo, estrés percibido, ansiedad, depresión, y personalidad (neuroticismo y extraversión). Estos datos ofrecen una visión general del comportamiento de la muestra en cada uno de los constructos evaluados. Por otro lado, no se mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los conglomerados en las variables sociodemográficas. En concreto, no se mostraron diferencias significativas en la edad (H = 1.83, p = .400), ni en el género (?² = 2.20, p = .332).
Identificación de perfilesPara interpretar la estructura del agrupamiento, se examinaron las distancias de fusión correspondientes a las últimas uniones entre conglomerados. La distancia de fusión al pasar de tres a dos grupos fue de 12.66, notablemente superior a la registrada al pasar de cuatro a tres grupos (9.47), lo que indica que reducir la solución a solo dos conglomerados implicaría fusionar grupos claramente diferenciados. Por otro lado, al aumentar el número de conglomerados más allá de tres, las distancias de fusión disminuyeron de forma progresiva (7.59 para cuatro, 6.46 para cinco y 5.92 para seis), lo que sugiere una separación menos clara entre los nuevos grupos formados. Esta evolución en las distancias de fusión indica que un mayor número de clúster podría reflejar una segmentación artificial y conducir a sobreajuste. Por tanto, la elección de tres conglomerados representa un equilibrio adecuado entre diferenciación empírica y capacidad interpretativa (Figura 1).
El análisis de Kruskal-Wallis para el análisis de las diferencias entre los conglomerados en las variables analizadas, mostró diferencias estadísticamente significativas en todas las variables evaluadas. En negacionismo (H = 39.31, p < .001, e² = .48); estrés, H = 29.96, p < .001, e² = .37); ansiedad (H = 29.03, p < .001, e² = .35); depresión (H = 36.42, p < .001, e² = .44); neuroticismo (H = 37.04, p < .001, e²= .45); extraversión (H = 29.38, p < .001, e² = .36). Estos resultados indican que los grupos difieren significativamente en todas las dimensiones consideradas, con tamaños del efecto que varían de moderados a grandes, lo que respalda la validez de la solución de tres conglomerados para identificar perfiles psicológicos diferenciados. El análisis de las diferencias entre los grupos se puede ver en la Tabla 2 y la Figura 2.
Las características de los diferentes conglomerados (perfiles) que se pueden extraer de los análisis realizados son (Figura 2): Perfil 1: Negacionista - Estable: Los integrantes de este grupo presentan niveles de negacionismo significativamente superiores a los otros dos grupos. En malestar emocional (estrés, ansiedad, depresión) y neuroticismo presentan valores cercanos a la media y diferentes significativamente a los otros dos grupos (véase Figura 2, Línea azul). Perfil 2: Extrovertido - Estable: Este grupo presenta menores niveles de malestar emocional (estrés, ansiedad, depresión) y neuroticismo, respecto a los otros grupos, y niveles de extraversión mayores respecto al resto de los perfiles (véase Figura 2, Línea verde). Perfil 3: Neurótico - Vulnerable: Este grupo se caracteriza por presentar los niveles más altos de estrés, ansiedad, depresión y neuroticismo (véase Figura 2, Línea roja).
Discusión y conclusiones
Los resultados obtenidos se integran dentro del marco teórico existente sobre afrontamiento, regulación emocional y negacionismo. En línea con los enfoques contextuales del afrontamiento (Lazarus & Folkman, 1984) y con el modelo procesual de regulación emocional (Gross, 2015), el negacionismo puede entenderse como una forma de evitación experiencial o afrontamiento rígido que actúa reduciendo temporalmente el malestar emocional, pero que tiende a mantener a largo plazo patrones desadaptativos al impedir la actualización de creencias y el ajuste conductual ante la amenaza. Este planteamiento cuenta con respaldo empírico en investigaciones recientes que muestran que la negación de la evidencia científica y las creencias conspirativas suelen aumentar en contextos de incertidumbre y amenaza percibida como estrategia para reducir emociones negativas inmediatas, aunque con consecuencias conductuales adversas (Jylhä et al., 2023; Rothmund et al., 2022; van Mulukom et al., 2022).
En la presente investigación se ha estudiado cómo el negacionismo se integra en constructos estables como la personalidad, y condiciona la respuesta emocional de los sujetos en situaciones de emergencia. Los resultados obtenidos han permitido establecer los siguientes perfiles:
Perfil 1: Negacionista - Estable
Este perfil se caracteriza por un mayor nivel de negacionismo respecto a los otros dos grupos, junto con niveles medios de estrés, ansiedad y depresión, y baja extraversión. A pesar del negacionismo, no se observa un alto nivel de malestar emocional, lo que sugiere que la negación podría estar actuando como un mecanismo de defensa relativamente eficaz a corto plazo. Este hallazgo coincide con estudios recientes que proponen que el negacionismo puede originarse en un intento por regular emociones cuando se experimentan amenazas o sentimientos de impotencia, como sucedió durante la pandemia por el COVID-19 (Jylhä et al., 2023; Salone et al., 2021).
Desde un enfoque psicodinámico, el uso de mecanismos defensivos como la negación podría amortiguar el impacto emocional de la pandemia, reduciendo la activación de emociones negativas intensas, como el miedo (Taylor, 2022), esto conlleva evitar o ignorar intencionalmente información o situaciones que evocan emociones negativas, negando el problema o minimizando su importancia (Zhu et al., 2023). Sin embargo, diversos estudios, por ejemplo, uno reciente realizado en Inglaterra, observó una apreciable adhesión a creencias conspirativas sobre el coronavirus, que se conectaban con otras formas de desconfianza y promovían un menor cumplimiento de las normas gubernamentales, junto a una mayor resistencia a realizarse pruebas y tratamientos preventivos (Freeman et al., 2022). En este sentido, el negacionismo en este perfil podría interpretarse como un ajuste que preserva la estabilidad emocional, pero a costa de un posible desajuste cognitivo y conductual sostenido en el tiempo.
Perfil 2: Extrovertido - Estable
Este grupo muestra un perfil caracterizado por menores niveles de malestar emocional y negacionismo, acompañado de mayores niveles de extraversión. Esta configuración es consistente con la literatura científica que vincula la extraversión y la estabilidad emocional con el crecimiento postraumático durante la pandemia (Xie & Kim, 2022). La baja puntuación en negacionismo también sugiere una mayor aceptación de la realidad y mayor confianza en la evidencia científica, lo que a su vez podría relacionarse con una mejor integración de la información y regulación emocional más eficaz. Esto sería congruente con modelos de regulación emocional que subrayan la importancia de la reevaluación cognitiva como un factor protector en situaciones de estrés prolongado (Gross, 2015). La combinación de baja reactividad emocional y alta extraversión podría facilitar el acceso a redes de apoyo social y a una adecuada expresión emocional. Esto ha demostrado ser un amortiguador clave del impacto psicológico en pandemias (Zhao et al., 2025).
Perfil 3: Neurótico - Vulnerable
El tercer perfil se distingue por presentar los niveles más elevados de estrés, ansiedad, depresión, y neuroticismo, además de niveles de extraversión menores y comparables a los del perfil Negacionista-Estable. Este patrón concuerda con numerosos estudios que han identificado al neuroticismo como un predictor robusto de malestar psicológico durante la pandemia (véase Regzedmaa et al., 2024). A pesar del bajo nivel de negacionismo, este grupo no parece beneficiarse emocionalmente de una mayor aceptación de la realidad, lo que sugiere que el conocimiento o la conciencia sobre la amenaza no es suficiente si no se acompaña de recursos emocionales adecuados para afrontarla. Los niveles de extraversión que presenta podrían estar limitando la expresión emocional y el apoyo social, mientras que los mayores niveles de neuroticismo podrían incrementar el sesgo negativo atencional y la hipervigilancia ante estímulos amenazantes, así como la sintomatología depresiva y ansiosa (Vinograd et al., 2020). La baja tendencia al negacionismo podría también reflejar una menor capacidad para usar mecanismos de defensa que amortigüen el malestar inmediato, lo que contribuye a una percepción más cruda y amenazante de la realidad.
Implicaciones teóricas y prácticas
Los resultados del presente estudio refuerzan la noción de que el negacionismo no debe entenderse únicamente como una posición irracional o ideológica, sino como una estrategia compleja de afrontamiento emocional influida por rasgos de personalidad. Este enfoque integrador es coherente con las propuestas de Rothmund et al. (2022), quienes subrayan la dimensión psicoemocional del negacionismo, y con los hallazgos de Jylhä et al. (2023), que lo conceptualizan como un continuo, que en algunas ocasiones puede cumplir funciones psicológicas que lo hacen funcional, especialmente en situaciones de amenaza. A nivel aplicado, la identificación de perfiles diferenciados tiene implicaciones importantes para la planificación de intervenciones psicológicas en contextos de crisis. Por ejemplo, los sujetos pertenecientes al perfil Neurótico - Vulnerable emocionalmente podrían beneficiarse de intervenciones centradas en la regulación emocional, el fortalecimiento del pensamiento flexible y el desarrollo de habilidades de afrontamiento activo. En cambio, en los perfiles más negacionistas, podría ser más efectivo implementar estrategias de psicoeducación que integren aspectos emocionales y cognitivos, fomentando una aceptación gradual de la realidad sin generar confrontación directa. En este sentido, se han propuesto diferentes estrategias centradas en la educación, la comunicación adaptada, la regulación emocional y la participación activa, si bien hay que mencionar que las creencias en los grupos son muy resistentes al cambio (van Mulukom et al., 2022).
Limitaciones y futuras líneas de investigación
Este estudio presenta varias limitaciones: 1) el diseño transversal impide establecer relaciones causales entre las variables; 2) en muestras pequeñas, como la utilizada en esta investigación, la estabilidad de las soluciones de conglomerados se ve comprometida, por lo que sería necesario ampliar la muestra para consolidar los resultados obtenidos; 3) el uso de medidas autoinformadas puede estar sujeto a sesgos de deseabilidad social o errores de percepción; 4) la muestra está compuesta exclusivamente por estudiantes universitarios y dentro de un contexto cultural determinado, lo que limita la generalización de los resultados a otros grupos poblacionales; 5) el uso de un muestreo no probabilístico de carácter voluntario, junto con la aplicación del instrumento en línea, puede haber introducido sesgos de selección y limitado el control sobre las variables estudiadas, lo que reduce la representatividad de la muestra y, en consecuencia, la generalización de los resultados; 6) se excluyeron variables por su bajo índice de fiabilidad (psicoticismo y sinceridad), con valores de alfa inferiores a .30. Esto podría ser debido al formato dicotómico de las respuestas y a la brevedad de las subescalas. En cualquier caso, evidenciaría la necesidad de abordar el estudio con un instrumento más fiable; 7) el cuestionario ad hoc sobre negacionismo mostró buena consistencia interna, pero no se encuentra validado externamente.
Futuros estudios podrían profundizar en su estructura factorial y validez convergente con otras escalas que reflejen el negacionismo. Además, se podrían explorar cómo interactúan estos perfiles con variables sociocognitivas como el pensamiento analítico, la susceptibilidad a la desinformación, el estilo atribucional, la percepción de control o la confianza epistémica en las instituciones científicas. Este enfoque permitiría construir modelos explicativos más complejos que integren tanto factores disposicionales como contextuales. Por otra parte, sería de interés examinar la estabilidad temporal de los perfiles identificados mediante estudios longitudinales, con el objetivo de determinar si el negacionismo constituye un patrón relativamente estable o si está sujeto a variaciones derivadas de cambios contextuales, como crisis sanitarias, fenómenos sociopolíticos o transformaciones en el entorno mediático. Además, se recomienda evaluar la replicabilidad de estos perfiles en muestras de distintos países y contextos culturales, considerando el papel moderador de variables macrosociales como la confianza institucional, la alfabetización científica o la gestión gubernamental de situaciones de emergencia. También se podrían incorporar metodologías mixtas o enfoques experimentales que permitan avanzar en la explicación causal de los fenómenos observados, así como diseñar estrategias de intervención dirigidas a reducir la resistencia a la evidencia científica en poblaciones susceptibles al negacionismo.
Conclusión
Este estudio aporta evidencia empírica sobre la existencia de perfiles psicológicos diferenciados en el contexto post-COVID-19, integrando variables afectivas y de personalidad en el análisis del negacionismo. Lejos de ser una respuesta homogénea, el negacionismo se revela como una estrategia compleja, asociada a factores emocionales y disposicionales que modulan su función adaptativa o desadaptativa. Identificar estos perfiles no solo mejora nuestra comprensión teórica del fenómeno, sino que también permite orientar el diseño de intervenciones más eficaces y sensibles a las diferencias individuales, particularmente en contextos de crisis sanitaria o desinformación masiva. En última instancia, comprender los vínculos entre personalidad, malestar emocional y negacionismo podría ser clave para fortalecer la resiliencia psicológica colectiva ante futuras emergencias globales.
Referencias
Altwaijri, N., Abualait, T., Aljumaan, M., Albaradie, R., Arain, Z., & Bashir, S. (2022). Defense mechanism responses to COVID-19. PeerJ, 10, e12811. https://doi.org/10.7717/peerj.12811
Andraca-Sánchez, C., Muñoz-García, A. H., González-González, J., Mendoza-Mojica, M., & Bueno-Domínguez, P. (2025). Validez y confiabilidad de la Escala de Estrés Percibido: la adaptación a estudiantes universitarios después de la pandemia. Revista Foro de Estudios Sobre Guerrero, 10(1), 99-104. https://doi.org/10.62384/fesgro.v10i1.881
Bidhendi-Yarandi, R., Biglarian, A., Karlstad, J. L., Moe, C. F., Bakhshi, E., Khodaei-Ardakani, M. R., & Behboudi-Gandevani, S. (2025). Prevalence of depression, anxiety, stress, and suicide tendency among individual with long-COVID and determinants: A systematic review and meta-analysis. PLoS One, 20(1), e0312351. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0312351
Bourmistrova, N. W., Solomon, T., Braude, P., Strawbridge, R., & Carter, B. (2022). Long-term effects of COVID-19 on mental health: A systematic review. Journal of Affective Disorders, 299, 118–125. https://doi.org/10.1016/j.jad.2021.11.031
Ciacchella, C., Veneziani, G., Bagni, C., Campedelli, V., Del Casale, A., & Lai, C. (2022). Escaping the reality of the pandemic: The role of hopelessness and dissociation in COVID-19 denialism. Journal of Personalized Medicine, 12(8), 1302. https://doi.org/10.3390/jpm12081302
Evans, N. D., & Fetterman, A. K. (2021). It doesn't apply to me, so it isn't real: People are likely to deny science if it contradicts their personality. Social Psychological and Personality Science, 13(6), 1032-1046. https://doi.org/10.1177/19485506211051464
Freeman, D., Waite, F., Rosebrock, L., Petit, A., Causier, C., East, A., Jenner, L., Teale, A. L., Carr, L., Mulhall, S., Bold, E., & Lambe, S. (2022). Coronavirus conspiracy beliefs, mistrust, and compliance with government guidelines in England. Psychological medicine, 52(2), 251–263. https://doi.org/10.1017/S0033291720001890
Gaeta, M. L., Rodríguez, M. S., & Gaeta, L. (2022). Efectos emocionales y estrategias de afrontamiento en universitarios mexicanos durante la pandemia de COVID-19. Educación y Educadores, 25(1), e2512. https://doi.org/10.5294/edu.2022.25.1.2
Gross, J. J. (2015). Emotion regulation: Current status and future prospects. Psychological Inquiry, 26(1), 1–26. https://doi.org/10.1080/1047840X.2014.940781
Hernández-Díaz, Y., Genis-Mendoza, A. D., Ramos-Méndez, M. Á., Juárez-Rojop, I. E., Tovilla-Zárate, C. A., González-Castro, T. B., López-Narváez, M. L., & Nicolini, H. (2022). Mental health impact of the COVID-19 pandemic on mexican population: A systematic review. International journal of environmental research and public health, 19(11), 6953. https://doi.org/10.3390/ijerph19116953
Jylhä, K. M., Stanley, S. K., Ojala, M., & Clarke, E. J. R. (2023). Science denial: A narrative review and recommendations for future research and practice. European Psychologist, 28(3), 151–161. https://doi.org/10.1027/1016-9040/a000487
Kuznetsova, E.A., Moskvicheva, N.L., Zinovyeva, E.V., & Kostromina, S.N. (2023). Coping Strategies During the COVID-19 Pandemic and self-determination: A review of russian studies. Psychology in Russia: State of the Art, 16(2), 3–21. https://doi.org/10.11621/pir.2023.0201
Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. New York: Springer Publishing Company.
Lewandowsky, S., Cook, J., Ecker, U. K. H., Albarracín, D., Amazeen, M. A., Kendeou, P., Lombardi, D., Newman, E. J., Pennycook, G., Porter, E., Rand, D. G., Rapp, D. N., Reifler, J., Roozenbeek, J., Schmid, P., Seifert, C. M., Sinatra, G. M., Swire-Thompson, B., van der Linden, S., Vraga, E. K., Wood, T. J., & Zaragoza, M. S. (2020). The Debunking Handbook 2020. https://sks.to/db2020
Li, F., Luo, S., Mu, W., Li, Y., Ye, L., Zheng, X., Xu, B., Ding, Y., Ling, P., Zhou, M., & Chen, X. (2021). Effects of sources of social support and resilience on the mental health of different age groups during the COVID-19 pandemic. BMC Psychiatry 21, 16 (2021). https://doi.org/10.1186/s12888-020-03012-1
Mason, C. H., & Perreault, W. D., Jr. (1991). Collinearity, power, and interpretation of multiple regression analysis. Journal of Marketing Research, 28, 268–280.
Mestas, L., Gordillo, F., Cardoso, M. A., Arana, J. M., Pérez, M. Ángel, & Colin, D. L. (2021). Relationship between coping, anxiety and depression among a Mexican sample during the onset of the Covid-19 pandemic. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 26(1), 1–11. https://doi.org/10.5944/rppc.29038
Mlozniak, I., Zwierczyk, U., Rzepecka, E., Kobryn, M., Wilk, M., & Duplaga, M. (2023). Manifestation of health denialism in attitudes toward COVID-19 vaccination: A qualitative study. Vaccines, 11(12), 1822. https://doi.org/10.3390/vaccines11121822
Regzedmaa, E., Ganbat, M., Sambuunyam, M., Tsogoo, S., Radnaa, O., Lkhagvasuren, N., & Zuunnast, K. (2024). A systematic review and meta-analysis of neuroticism and anxiety during the COVID-19 pandemic. Frontiers in psychiatry, 14, 1281268. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2023.1281268
Robles, R., Varela, R., Jurado, S., & Páez, F. (2001). Versión mexicana del Beck Anxiety Inventory: propiedades psicométricas. Revista Mexicana de Psicología, 18(2), 211–217.
Rosas-Santiago, F. J., Rodríguez-Pérez, V., Hernández-Aguilera, R. D., & Lagunes-Córdoba, R. (2020). Estructura factorial de la versión mexicana del Inventario de Depresión de Beck-II en población general del sureste mexicano. Revista Salud Uninorte, 36(2), 436–449. https://doi.org/10.14482/sun.36.2.616.85
Rothmund, T., Farkhari, F., Ziemer, C.-T., & Azevedo, F. (2022). Psychological underpinnings of pandemic denial - patterns of disagreement with scientific experts in the German public during the COVID-19 pandemic. Public Understanding of Science, 31(4), 437-457. https://doi.org/10.1177/09636625211068131
Salone, A., Ciavoni, L., Di Muzio, I., & Santovito, M. C. (2021). Denial as a psychological process underlying non-compliance with public health recommendations for the prevention of COVID-19. Evidence-based Psychiatric Care, 7, 134-140. https://doi. org/10.36180/2421-4469-2021-21
Sandín, B., Valiente, R. M., Chorot, P., Olmedo Montes, M., & Santed Germán, M. A. (2002). Versión española del cuestionario EPQR-ABREVIADO (EPQR-A) (I): análisis exploratorio de la estructura factorial. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 7(3), 195–205. https://doi.org/10.5944/rppc.vol.7.num.3.2002.3933
Santirocchi, A., Spataro, P., Rossi-Arnaud, C. Esposito, A., Costanzi, M., Alessi, F., & Cestari, V. (2024). The role of personality traits and emotional intelligence in the evaluation of the benefits and costs of social distancing during a pandemic outbreak. Scientific Reports, 14, 24018. https://doi.org/10.1038/s41598-024-74217-7
Shahid, A., Dawood, S. (2025). Role of personality traits and coping strategies as predictors of post-traumatic growth in COVID-19 recovered patients. Pakistan Journal of Psychological Research, 40(1), 189-205. https://doi.org/10.33824/PJPR.2025.40.1.12
Soler-Roca, C. (2022). Teorías de la conspiración, negacionismo del COVID-19 y movimientos en contra de las medidas para la contención de la pandemia. Debats. Revista de cultura, poder y sociedad, 136(1), 118–131.
Stasielowicz, L. (2022). Who believes in conspiracy theories? A meta-analysis on personality correlates. Journal of Research in Personality, 98, 1–15. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2022.104229
Taylor, S. (2022). The psychology of pandemics. Annual review of clinical psychology, 18, 581–609. https://doi.org/10.1146/annurev-clinpsy-072720-020131
Tedeschi, R. G., & Calhoun, L. G. (1996). The posttraumatic growth inventory: Measuring the positive legacy of trauma. Journal of Traumatic Stress, 9(3), 455-471. https://doi.org/10.1002/jts.2490090305
van Mulukom, V., Pummerer, L. J., Alper, S., Bai, H., Cavojová, V., Farias, J., Kay, C. S., Lazarevic, L. B., Lobato, E. J. C., Marinthe, G., Pavela Banai, I., Šrol, J., & Žeželj, I. (2022). Antecedents and consequences of COVID-19 conspiracy beliefs: A systematic review. Social Science & Medicine (1982), 301, 114912. https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2022.114912
Vargas, J. J., Sacaluga, I., & Pérez, J. (2024). Explorando la confluencia neurocomunicativa: análisis de la interdependencia entre rasgos de personalidad y patrones de consumo informativo en la detección de noticias falsas. Un estudio con estudiantes universitarios de periodismo y comunicación a través. Revista Latina De Comunicación Social, 82, 1–16. https://doi.org/10.4185/rlcs-2024-2281
Vermeulen, N. (2024). Neuroticism predicts national vaccination rates across 56 countries. Current Psychology, 43, 113–118 (2024). https://doi.org/10.1007/s12144-023-04234-8
Vinograd, M., Williams, A., Sun, M., Bobova, L., Wolitzky-Taylor, K. B., Vrshek-Schallhorn, S., Mineka, S., Zinbarg, R. E., & Craske, M. G. (2020). Neuroticism and interpretive bias as risk factors for anxiety and depression. Clinical psychological science: a journal of the Association for Psychological Science, 8(4), 641–656. https://doi.org/10.1177/2167702620906145
World Health Organization. (2022, March 2). COVID-19 pandemic triggers 25% increase in prevalence of anxiety and depression worldwide [Press release]. https://www.who.int/news/item/02-03-2022-covid-19-pandemic-triggers-25-increase-in-prevalence-of-anxiety-and-depression-worldwide
Xie, C. S., & Kim, Y. (2022). Post-traumatic growth during COVID-19: The role of perceived social support, personality, and coping strategies. Healthcare, 10(2), 224. https://doi.org/10.3390/healthcare10020224
Zhao, J., Chapman, E., & Houghton, S. (2025). Personality traits, coping strategies, and mental health outcomes among chinese university students during COVID-19. COVID, 5(3), 39. https://doi.org/10.3390/covid5030039
Zhu, Z., Qin, S., Dodd, A., & Conti, M. (2023). Understanding the relationships between emotion regulation strategies and Big Five personality traits for supporting effective emotion regulation tools/interventions design. Advanced Design Research, 1(1), 38-49. https://doi.org/10.1016/j.ijadr.2023.06.001