Design and validation of a questionnaire for the detection of child sexual abuse in adults with addiction

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Original

Diseño y validación de un cuestionario para la detección de Abusos Sexuales Infantiles en personas adultas con adicción

Sonia Franco Jaén(a, F. Javier del Río(b, Jose Manuel Rodríguez González(a, Antonio Daniel García-Rojas(c

a) Universidad de Sevilla, Sevilla, España
b) Instituto de Investigación Biomédica e Innovación de Cádiz (INIBICA), Universidad de Cádiz, Cádiz, España
c) Universidad de Huelva, Huelva, España

INFORMACIÓN DEL ARTÍCULO


Recibido el 21 de julio de 2022
Aceptado el 5 de julio de 2023
Publicado el 24 julio de 2023

 

RESUMEN


Introducción y objetivos: el objetivo principal de este trabajo ha sido diseñar y validar un cuestionario específico que evaluara el Abuso Sexual Infantil (ASI) en personas adultas con problemas de adicción. Materiales y método: se diseñó un cuestionario de 120 ítems que medía diferentes secuelas psicopatológicas que están presentes en personas que han sufrido ASI. Se realizó su validación con un grupo de expertos y un estudio piloto en el que participaron 151 personas (68 mujeres y 83 hombres), residentes en España. Para el análisis de datos se usaron diferentes métodos estadísticos. Resultados: los resultados mostraron que el cuestionario se podía reducir a 21 ítems logrando alcanzar unas adecuadas garantías psicométricas, tanto a nivel de validez como de fiabilidad (a = ,872). Conclusiones: El presente instrumento permite la detección de sintomatología relacionada con el ASI, permitiendo al clínico hacer una exploración más amplia en esta área para descartar ASI u otros trastornos y poder mejorar la planificación del tratamiento.

 

PALABRAS CLAVE


Abuso sexual infantil
Adicción
Consumo de sustancias
Estudio psicométrico

Design and validation of a questionnaire for the detection of child sexual abuse in adults with addiction

ABSTRACT


Introduction and objectives: the main objective of this work has been to design and validate a specific questionnaire to assess Child Sexual Abuse (CSA) in adults with addiction problems. Materials and method: a 120-item questionnaire was designed to measure different psychopathological sequelae that are present in people who have suffered CSA. Validation was carried out with a group of experts and a pilot study in which 151 people (68 women and 83 men) residing in Spain participated. Different statistical methods were used for data analysis. Results: the results showed that the questionnaire could be reduced to 21 items, achieving adequate psychometric guarantees, both in terms of validity and reliability (a = ,872). Conclusions: The present instrument allows the detection of symptoms related to ASI, allowing the clinician to carry out a broader exploration in this area to rule out ASI or other disorders and to improve treatment planning.

 

KEYWORDS


Child sexual abuse
Addiction
Substance use
Psychometric study
 

Introducción


El Abuso Sexual Infantil (ASI) se produce cuando dos personas realizan cualquier conducta sexual existiendo cualquier tipo de asimetría entre ellos y coacción (Echeburúa y  Corral, 2006). En España, el ASI sigue siendo un aspecto destacado entre los pacientes en tratamiento por uso de sustancias (10,7%) (Observatorio de Proyecto Hombre, 2021). La edad media en la que suelen suceder los abusos suele estar comprendida entre los 11-13 años, produciéndose normalmente más de un episodio (Echeburúa y Corral, 2006). Suele ser más frecuente entre las mujeres (29,5%) que entre los hombres (6,1%) (Observatorio Proyecto Hombre, 2021). En la mayoría de las ocasiones (65-85%) estas conductas las llevan a cabo personas cercanas a la víctima, como el padre, madre, hermanos/as, profesorado, etc. (Echeburúa y Corral, 2006).

Tanto la frecuencia como la prevalencia de ASI es difícil de concretar debido a que solo un pequeño porcentaje de personas (15%) denuncian este hecho (Del Río, 2021). En España, el porcentaje de personas que ha sufrido ASI se sitúa en torno a un 8,8%-19%, siendo 15% en hombres y 23% en mujeres (Fernández-Montalvo et al., 2015; Pereda et al., 2016). Las personas con adicción, que han sufrido ASI, suelen evitar hablar de esta situación. Esto hace que exista una escasa denuncia de los ASI y, en muchas ocasiones, que en la vida adulta, se desarrollen adicciones como herramienta para paliar el sufrimiento de este trauma (Pérez del Río y Mestre Guardiola, 2016). La prevalencia de las personas que han sufrido abuso y han desarrollado problemas de adicción es más alta que las que no lo han sufrido, 20,9% vs. 2,3%. Lo mismo ocurre con el consumo de alcohol, con una prevalencia de 26,9% en las víctimas de ASI frente al 10,5% en las no víctimas (Pérez del Río & Mestre Guardiola, 2013).

Las consecuencias del ASI han sido bien documentadas. Según Echeburúa y Corral (2006), a nivel psicológico, las secuelas del ASI suelen manifestarse a través de síntomas a nivel conductual, físico, emocional, social y sexual. La gravedad de estas secuelas viene condicionada por una serie de variables mediadoras como un mayor nivel de culpabilización, dificultades en las habilidades de afrontamiento, mayor número, frecuencia y duración de sucesos traumáticos, etc. Se estima que un 80% de las víctimas sufren consecuencias a corto plazo y un 40% a largo plazo.

Las consecuencias de ASI se han vinculado con baja autoestima, un mayor riesgo de revictimización, desregulación emocional y habilidades de afrontamiento disfuncionales en la vida adulta, entre ellas, el consumo de sustancias. Además, suele darse mayor gravedad de la adicción y comorbilidad psicopatológica (Kim et al., 2017; Kuksis et al., 2017; Scoglio et al., 2021). A consecuencia de lo anterior, el riesgo de ideas o intentos suicidas es mayor en esta población (Fernández-Montalvo et al., 2019; Leth et al., 2021). Según la teoría de la automedicación (Khantzian, 1997), el uso de sustancias sería una forma de abordar las secuelas derivadas de esta experiencia.

En cuanto a las diferencias de género, se ha encontrado que una de cada cinco mujeres ha sufrido ASI, y pueden llegar al abuso del alcohol en la adultez (Sartor & O’Malley, 2016). En el estudio realizado por Fernández-Montalvo et al. (2019), el 74,4% de las mujeres con problemas de adicción habían sufrido algún tipo de abuso, afectando el ASI a un 31,7% de ellas. En las mujeres, la presencia de ASI se ha vinculado con disfunciones sexuales y menor satisfacción sexual percibida (López et al., 2017). En el caso de los hombres, el hecho de haber sufrido abusos sexuales no parece influir en la sexualidad (Swaby y Morgan, 2009), pero hay que tener en cuenta la escasa investigación en este sentido.

La investigación en el área de los ASI es limitada. De forma tradicional, la evaluación en este ámbito se ha limitado a instrumentos que no evalúan el ASI de forma específica o que no están validados, como pueden ser cuestionarios estandarizados sobre trauma (Imperatori et al., 2016), entrevistas estandarizadas (Daigre et al., 2015) o instrumentos ad-hoc no validados (Dion et al., 2015). El problema principal de estos instrumentos es que preguntan directamente sobre la experiencia de haber sufrido ASI y esto provoca, que muchas personas no quieran hablar de ello en las primeras sesiones. Hay que tener en cuenta que es más fácil para los pacientes pedir ayuda por un problema de adicción, por ejemplo, que por la experiencia de ASI, debido a los sentimientos de vergüenza y culpa que esto le puede generar (Del Río, 2021). Las personas con problemas de adicción suelen tener problemas con su sexualidad, ya sea por el efecto de ciertas sustancias o por haber sufrido experiencias de abusos. Esto les lleva a aumentar la tendencia a evitar los encuentros sexuales y sentir menos satisfacción con su sexualidad. Por tanto, detectar las dificultades sexuales y experiencias de ASI ayudaría a trabajar la sexualidad de las personas con adicciones  y mejoraría la prevención de recaídas (Del Río, 2016).

Una forma de favorecer la evaluación del ASI y su abordaje en el tratamiento es mediante la provisión a los profesionales de instrumentos fiables y válidos que permitan la detección de sintomatología relacionada con el ASI en personas adultas. Por ello, el objetivo principal de este trabajo fue diseñar y analizar las propiedades psicométricas de un cuestionario de screening que permita al clínico poder empezar a observar, desde las primeras sesiones, indicios de presencia de ASI aunque el motivo de consulta sea otra patología. Esto ayudaría a realizar una evaluación más amplia e individualizar el tratamiento en adicciones o en otras áreas que merezcan atención clínica.

Método


Características de la Muestra

Las personas participantes del estudio se eligieron de forma intencionada o por conveniencia. Todas las personas participantes recibieron información escrita de la investigación y firmaron el consentimiento informado y la protección de sus datos. Así mismo, también se utilizó el método de bola de nieve para conseguir una mayor participación. Para ello se ha establecido un grupo de casos y un grupo control. Las personas que han participado en el estudio han sido 151, siendo el 45,03% (68/151) mujeres y el 54,96% (83/151) hombres, con una edad comprendida entre 18 y 61 años. Todas las personas participantes residían en España en el momento del estudio y el 82,78% (125/151) eran andaluces. Las características descriptivas de la muestra se detallan en la Tabla 1. En el grupo de casos, el 22,72% de los participantes informaron haber sufrido abusos por parte de personas cercanas (ej., primos/as, vecinos, etc.). El 72% de estos sufrieron abusos sexuales entre los 0-10 años, el 20% entre los 11-14 años y el 8% no recuerda la edad. El 68,87% de la muestra afirmaba tener algún tipo de adicción a sustancias o a algún comportamiento adictivo.

Tabla 1. Datos sociodemográficos de la muestra 

Se han establecido los siguientes criterios de inclusión: 1) ser mayor de edad; 2) aceptar voluntariamente participar en el estudio; 3) para el grupo de casos: estar en tratamiento por un trastorno por uso de sustancias o una adicción sin sustancia, como juego problema, según autoinforme y/o haber sufrido Abuso Sexual en la Infancia; 4) para el grupo control: personas que no tengan adicción ni hayan sufrido ASI. Los criterios de exclusión son: 1) no saber leer o escribir y 2) ser menores de edad.

Instrumentos

  • Cuestionario de recogida de datos ad-hoc.  Se diseñó un formulario donde se recogió información sobre las siguientes áreas de la persona: datos sociodemográficos (ej. edad, sexo, lugar de residencia, etc.), datos médicos (ej. enfermedad física, mental, medicación, etc.), acontecimientos vitales importantes (ej. muerte de algún familiar, abusos sexuales, físicos, etc.), historia de comportamientos adictivos (edad de inicio, forma de consumo, frecuencia, etc.) y datos legales (juicios pendientes, condenas, libertad condicional, etc.). Los datos se trataron con confidencialidad mediante el uso de códigos de identificación de los que solo la investigadora principal tenía la información.
  • Cuestionario de Abusos Sexuales en la Infancia para Adultos, ABSEIN-AD. Es un cuestionario elaborado ad-hoc para evaluar ASI en personas adultas. La primera versión tuvo 120 ítems originales que tras los análisis se pudo reducir a 21. (Anexo 1). Se responde en una escala tipo Likert de 0 a 3, siendo 0 “nunca”, 1 “alguna vez”, 2 “con frecuencia y 3 “siempre. El cuestionario consta de 5 componentes que representan el tipo de secuelas psicológicas en personas adultas víctimas de ASI, entre las propuestas por Echeburúa y Corral (2006). Entre ellas se encuentran las secuelas físicas, conductuales, emocionales, sexuales, sociales y comportamentales en la infancia y adolescencia.
  • Inventario de Personalidad NEO revisado, NEO-FFI (Costa y McCrae, 1992). Este inventario evalúa la personalidad normal de adolescentes y adultos. Consta de 60 ítems medidos en una escala tipo Likert que oscila entre 0 y 4. Los estudios que han realizado nuevos baremos para población española encuentran adecuados índices de consistencia interna para las escalas globales (a = ,85, Sanz y García-Vera, 2009 citado en Gutiérrez et al., 2006).
  • Cuestionario de Ansiedad Estado/Rasgo, STAI (Spielberg et al., 1982). Este cuestionario evalúa la ansiedad en adolescentes y adultos. Cuenta con dos escalas de autoevaluación para medir la Ansiedad Rasgo y la Ansiedad Estado. Ambas escalas se componen de 20 ítems cada una, que puntúan de 0 a 3. La consistencia interna del cuestionario en la adaptación española es buena encontrándose entre el ,90 y ,93 en la ansiedad estado y entre ,84 y ,87 en ansiedad/rasgo.
  • Inventario de Depresión Estado/Rasgo, IDER (Spielberg et al., 2008). Este instrumento evalúa el grado de afectación y la frecuencia de ocurrencia (Estado/Rasgo) del componente afectivo de la depresión. Se compone de 20 ítems agrupados en dos escalas, Rasgo y Estado, con diez ítems cada una. Los autores de la escala indican niveles adecuados de fiabilidad y validez en muestra española, obteniendo unos valores de alfa de Cronbach comprendidos entre ,66 y ,93.
  • Versión reducida del cuestionario CaMir (Balluerka et al., 2011 citado en Balluerka y Gorostiaga, 2012). Este instrumento es una versión reducida del cuestionario CaMir para la evaluación del apego en adultos. El CaMir-R se compone de 32 ítems medidos en escala tipo Likert de 1 a 7 puntos. La versión española del CaMir-R ha mostrado niveles adecuados de validez y fiabilidad con unos valores de alfa de Cronbach comprendidos entre ,60 y ,85.

Procedimiento

El estudio se considera de metodología instrumental, siguiendo las indicaciones de la literatura (Del Río et al., 2018). Para la construcción del cuestionario “ABSEIN-AD” se han seguido las recomendaciones internacionales establecidas en la literatura psicométrica especializada (American Educational Research Association et al., 2013; Muñiz y Fonseca-Pedrero, 2019). Según Muñiz y Fonseca-Pedrero (2019) se proponen diez pasos para la construcción objetiva de un test: delimitación del marco general, definición de la variable a medir, especificaciones, construcción de los ítems, edición del test, estudios piloto, selección de otros instrumentos de medida, aplicación de la prueba, propiedades psicométricas y desarrollo de la versión final.

Los ítems se diseñaron siguiendo a Echeburúa y Corral (2006). Se elaboraron 5 ítems por cada bloque de sintomatología a nivel conductual, físico, emocional, social y sexual, divididos entre directos e inversos, por lo que se contó con un banco de 120. El cuestionario se diseñó en función del género, utilizando un lenguaje neutro para que todas las personas pudieran contestar a las preguntas. Estos ítems se enviaron a un grupo de expertos compuesto por 4 profesionales del ámbito de la psicología clínica y la sexología. Los expertos realizaron una evaluación cualitativa y aportaron comentarios referentes a la definición de los ítems, la descripción de la escala tipo Likert y la aclaración de conceptos. Una vez se introdujeron los cambios de dicha evaluación, se procedió a validar el cuestionario en una pequeña muestra compuesta por personas que estaban en tratamiento por adicciones y otras que no. Para ello se contactó con los miembros directivos de diferentes centros de adicciones. Para el grupo control, se ha contado con la colaboración de estudiantes universitarios, familiares de personas en tratamiento y otras que han colaborado a través del método bola de nieve. Se decidió realizar una versión final del cuestionario que no tuviera más de 40 ítems. Esta decisión se tomó para evitar el cansancio y el rechazo al cuestionario, siguiendo también las recomendaciones de los expertos. Se realizó un análisis de los ítems y se depuraron de la siguiente manera. De cada síntoma descrito según Echeburúa y Corral (2006) se eligieron aquellos ítems que tenían una correlación ítem-total más alta, mayor a ,3 (Ebel, 1965), así también se aseguró que el cuestionario tuviera una alta fiabilidad.

Estrategia de análisis

Para comprobar la normalidad de las variables en la muestra se realizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Se han realizado análisis descriptivos de la muestra y de los ítems. También se realizó la correlación ítem-total y el alfa de Cronbach. Siguiendo las recomendaciones de Nunnally y Bernstein (1994), los puntuaciones de fiabilidad superiores a 0.70 son aceptables en cuestionarios utilizados para la investigación, y de 0.90 los utilizados en la toma de decisiones sobre sujetos concretos.  Se ha obtenido la correlación de Pearson entre las puntuaciones del cuestionario y de los otros cuestionarios utilizados (NEO-PI-R, STAI, IDER y CaMir-R) para evaluar la validez concurrente del instrumento diseñado. Para calcular la idoneidad del análisis factorial se realizó la prueba de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO), la prueba de esfericidad de Bartlett y el determinante de la matriz. Se realizó el Análisis Factorial Exploratorio para determinar el número de componentes del cuestionario y el porcentaje de varianza explicada. Se estableció un punto de corte superior a ,38 para la asignación del ítem al componente correspondiente y que permitía depurar adecuadamente los ítems en los factores. Por último, se realizó la prueba t de Student para medir la capacidad de discriminación del cuestionario ABSEIN-AD. Se dividió a los sujetos en grupos en función de la puntuación obtenida en el ABSEIN-AD, utilizando como puntos de corte los percentiles 25 (11) y 75 (21). Para la realización de los cálculos se utilizó el programa informático IBM SPSS Statistics Versión 24.

Resultados


Panel de expertos

Tras la evaluación cualitativa de los expertos, se redefinieron algunos ítems, se modificó la escala tipo likert para evitar confusión y se aclararon algunos conceptos. Tres de los cuatro evaluadores coincidían en puntualizar que el cuestionario era demasiado largo (120 ítems). Sin embargo, esto se esperaba subsanar tras el análisis de los ítems, donde se procedería a reducir el número de ítems quedándonos con aquellos con mejor puntuación.

Estudio piloto

Tras realizar los análisis descritos en el procedimiento, se decidió elegir los 21 ítems que mayor puntuación tenían y mejor representaban a cada síntoma (ver Tabla 2). La fiabilidad del cuestionario final, medida a través del a de Cronbach, fue de ,872 por lo que se considera adecuado (Nunnally y Bernstein, 1994).

Tabla 2. Estadísticos descriptivos, correlación ítem total de cada elemento y alfa de Cronbach si se elimina el elemento

Evidencias de validez de la estructura interna

Se efectuó la prueba de Kolmogorov-Smirnov (p = ,317) que indica que se cumplen los criterios de normalidad. Para evaluar la idoneidad de realizar un análisis factorial se realizaron las pruebas de KMO (,828), de la esfericidad de Barlett (Chi cuadrado = 1048,342;  p < ,001) y el determinante de la matriz (p < ,001). Tras estos resultados se verificó que era adecuado realizar un análisis factorial.

Se realizó el análisis factorial exploratorio mediante el método de extracción de Componentes Principales y la rotación oblicua Promax. Se obtuvieron 5 componentes que explican el 57,454% de la varianza. En la Tabla 3 se muestran los ítems que saturan en cada uno de los factores, estableciéndose como punto de corte una saturación superior a ,380 para la asignación del ítem al componente correspondiente.

Tabla 3. Matriz de componentes rotados                                           

Para analizar la capacidad de discriminación del cuestionario ABSEIN-AD, se dividió a los sujetos en grupos en función de la puntuación obtenida, utilizando como puntos de corte los percentiles 25 y 75. Se realizó la prueba t de Student entre las puntuaciones medias entre los percentiles 25 y 75. El resultado muestra que existen diferencias estadísticamente significativas (F=14,43, p < ,001), por tanto, el cuestionario discrimina adecuadamente entre las personas que puntúan alto y bajo en ABSEIN-AD. Por lo tanto, se podrían detectar las personas que presentan sintomatología relacionada a haber sufrido ASI como punto previo a seguir evaluando este aspecto de la persona.

Según los estadísticos descriptivos de los cuestionarios (tabla 4), el grupo de casos obtiene puntuaciones más altas que la media tanto en ansiedad estado-rasgo como en depresión. Los resultados del NEO muestran que puntuan más alto en neuroticismo y bajo en amabilidad y responsabilidad. A destacar entre las puntuaciones del CAMIR que el grupo de casos obtiene puntuaciones por encima de la media en preocupación familiar, interferencia, autosuficiencia y traumatismo infantil y por debajo de la media en  seguridad, autoridad parental y permisividad. Entre los resultados del ABSEIN-AD encontramos puntuaciones más elevadas en las escalas referentes a sintomatología física, conductual, emocional y sexual.

Tabla 4. Estadísticos descriptivos de los cuestionarios

Según el análisis de correlaciones de Pearson, el cuestionario ABSEIN-AD obtiene una alta correlación de forma directa (a mayor puntuación en ASEIN-AD, mayor puntuación en la escala señalada) con las escalas ansiedad estado (,57) rasgo (,68), depresión estado (,58) rasgo (0,63), neuroticismo (,72) y autosuficiencia y rencor hacia los padres (,54); correlación moderada y directa con permisividad parental (,32) y traumatismo infantil (,48); y correlación baja y directa con preocupación familiar (,21) e interferencia de los padres (,26). Por otro lado, dicho cuestionario obtiene relación inversa, es decir, a mayor puntuación en el cuestionario ABSEIN-AD menor puntuación con las siguientes escalas: correlación alta e inversa con seguridad: disponibilidad y apoyo de las figuras de apego (-,51); correlación moderada e inversa con extraversión (-,44), amabilidad (-,45) y responsabilidad (-,43).

Discusión


En primer lugar, los resultados indican que el cuestionario ABEIN-AD tiene una alta fiabilidad (a = ,872) y presenta una estructura multifactorial (5 componentes). Esta misma es consistente con lo que proponían Echeburúa y Corral (2006) que indicaban que las personas con ASI presentan una serie de secuelas íntimamente relacionadas pero diferentes a distintos niveles: físicas, conductuales, emocionales, sociales, sexuales, etc. Los componentes obtenidos coinciden con estos niveles. La única dimensión que se eliminó por no obtener resultados significativos fue la relacionada con los síntomas de la infancia o la adolescencia. Se sugiere que este aspecto podría explicarse por el hecho de que la población utilizada para el desarrollo del cuestionario era adulta, y podría ser que no recordaran estos síntomas o dejaran de tener importancia para ellos.

El cuestionario validado mostró una buena capacidad discriminativa y de constructo. Este discrimina adecuadamente entre las personas que puntúan alto y bajo en ABSEIN-AD. De esta manera el cuestionario podría servir de screening y detectar a las personas que presenten mayor sintomatología vinculada a haber sufrido ASI, aunque estas intenten evitar hablar de esto y acudan a tratamiento por el consumo de sustancias, tal y como se expresa en la teoría de la automedicación (Khantzian, 1997) o en Pérez del Río y Mestre Guardiola (2016). Esto permitiría al clínico poder seguir profundizando en la evaluación del ASI y adecuar los tratamientos en adicciones.

En cuanto a la validez, el cuestionario ABSEIN-AD se relacionó con otras medidas psicopatológicas (ansiedad, depresión, personalidad y apego). Esto pone de manifiesto la consistencia del cuestionario, ya que a mayores puntuaciones en el ABSEIN-AD, mayor sintomatología relacionada con las secuelas del ASI según la literatura (Echeburúa y Corral, 2006; Fernández-Montalvo et al., 2015; Kim et al., 2017; Scoglio et al., 2021). A través del análisis de correlaciones de Pearson se obtuvo que las personas con mayor puntuación en los síntomas relacionados con el ASI también puntuaban más alto en sintomatología clínica relevante. Por lo que a mayor puntuación en ASI más síntomas ansioso-depresivos, mayor neuroticismo, preocupación familiar, interferencia de los padres, permisividad parental, autosuficiencia y rencor hacia los padres y traumatismo infantil. Por otro lado, los resultados también muestran que a mayor número de síntomas ASI la persona se muestra menos extrovertida, amable, responsable y segura.

Entre las limitaciones de este estudio se muestra el bajo tamaño muestral que se ha obtenido y que ha afectado a no poder realizar un análisis factorial confirmatorio. Además, se ha recibido una baja participación por parte de las asociaciones de abuso sexual con las que se contactó al inicio de la investigación, por las dificultades de estas personas a hablar sobre el ASI y la resistencia por parte de los profesionales de estos recursos. Otra limitación que se plantea es que aún sigue siendo menor el número de mujeres que acuden a centros de tratamiento para adicciones, de donde se ha obtenido la muestra, por lo que hay más representación de hombres que de mujeres en el estudio. Para futuras líneas de trabajo, se seguirán recogiendo datos para obtener una muestra mayor y comprobar que la validez y la fiabilidad del cuestionario se mantiene. También se propone seguir ahondando en las diferencias de género y poder analizar la invarianza de este instrumento en función del género de los participantes. Además, se analizarán otras variables, como la satisfacción sexual, que puede estar alterada en esta población (López et al., 2017) la influencia del tipo de apego en las personas que han sufrido ASI, el tipo de personalidad, o los síntomas ansioso-depresivos que puedan llegar a presentar.

Conclusiones


Se derivan dos implicaciones clínicas importantes de este estudio. La primera, que se requiere de un abordaje multidisciplinar y una evaluación comprehensiva en estos pacientes debido a las alteraciones que presentan en las diferentes esferas psicosociales. La segunda, es que el cuestionario ABSEIN-AD para adultos se muestra como un cuestionario válido y fiable. Debido a la forma en la que se ha construido el cuestionario permite detectar sintomatología relacionada con los abusos sexuales sin que se aborde de forma directa y pueda provocar la evitación al trauma. Si se detecta esto desde los momentos inciales de la evaluación psicológica, sirve de ayuda al clínico para hacer una exploración más amplia en esta área para descartar ASI u otros trastornos y poder mejorar la planificación del tratamiento en estos pacientes. Esto ayudaría a evitar que la adicción se agrave, recaídas recidivantes y abandonos en los procesos de tratamiento por evitar hablar de la situación de ASI.

Conflicto de Intereses


Los autores declaran que no tienen conflicto de intereses que afecten a esta investigación, a la autoría o a la publicación de este artículo.

Agradecimientos


Agradecer la colaboración de los distintos centros de tratamiento en adicciones que han participado en este estudio como Proyecto Hombre Provincia de Cádiz y Proyecto Hombre Sevilla. Además, agradecer al Instituto Andaluz de Sexología y Psicología, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla por su implicación y difusión de este estudio.

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